Convertir Excel a PDF en tu navegador
Para convertir Excel a PDF aquí hay dos pasos: guardar la hoja como CSV y convertir ese CSV en una tabla PDF paginada sin que salga de tu equipo. Mejor decirlo en la primera línea que en la letra pequeña: esta herramienta lee CSV, no .xlsx. Excel guarda en CSV con dos clics, y todo lo demás ocurre dentro de la pestaña de tu navegador.
Así que, si esperabas arrastrar el libro de Excel tal cual, la respuesta honesta es que no. A cambio tienes un conversor sin ningún paso de subida, y para una nómina, una lista de clientes o un extracto bancario eso suele salir a cuenta.
La versión corta
- En Excel: Archivo → Guardar como y elige CSV UTF-8 (delimitado por comas) (*.csv).
- Abre el conversor y suelta el CSV en la página.
- Elige el tamaño de página, la orientación y el tamaño de letra. Añade un título si quieres que aparezca impreso encima de la tabla.
- Convierte y descarga. Eso es todo.
Sin cuenta, sin email y sin marca de agua al final.
Qué opción de CSV elegir en Excel
Excel ofrece varias cosas llamadas CSV y no son equivalentes. Es el paso que estropea hojas de cálculo sin que nadie lo note, así que merece treinta segundos.
CSV UTF-8 (delimitado por comas) (*.csv) es la que quieres. Tildes, eñes, diéresis, cirílico, rayas y símbolos de moneda llegan intactos.
CSV (delimitado por comas) (*.csv) es la opción antigua. Guarda en la página de códigos heredada de tu sistema, que sirve para inglés sin acentos y no es fiable para nada más. Si el archivo no es UTF-8 válido, este conversor lo lee como Windows-1251 y muestra un aviso encima de la vista previa: tómate ese aviso en serio y revisa las tildes, las eñes y cualquier texto no latino antes de quedarte con el PDF.
Texto Unicode (*.txt) es la que debes evitar. Escribe en UTF-16, que se rechaza directamente con una nota que te pide volver a guardar en UTF-8, y además es un .txt: el selector de archivos acepta .csv y .tsv.
Desde Google Sheets es Archivo → Descargar → Valores separados por comas (.csv), siempre en UTF-8. Desde Numbers en Mac, Archivo → Exportar a → CSV.
Algo de lo que no tienes que preocuparte: los separadores. Muchas instalaciones europeas de Excel escriben a;b;c en lugar de a,b,c, y el analizador averigua si tu archivo usa coma, punto y coma, tabulador o barra vertical antes de leer una sola fila.
Un libro de Excel no es un solo CSV
Un CSV guarda una sola hoja. Un libro con tres pestañas se convierte en tres exportaciones, y Excel solo guarda la hoja que tienes abierta en ese momento: son tres pasadas por Guardar como.
La buena noticia es que la segunda mitad se hace de una vez: suelta los tres CSV juntos, convierte el lote y descarga los PDF en un solo ZIP. Si pones nombres claros a las hojas antes de exportar, te ahorras renombrar archivos después, porque cada PDF hereda el nombre del CSV del que sale.
Qué sobrevive al viaje y qué no
CSV es un formato de texto. Lleva tus valores, tu fila de encabezado y el orden de todo, en cualquier alfabeto, porque el PDF incluye la fuente Noto Sans y muestra cirílico, griego y la mayoría de alfabetos europeos sin recuadros vacíos.
No lleva nada más. Las fórmulas llegan como los números que calcularon, no como fórmulas. Los colores de celda, la negrita, los bordes, las celdas combinadas, el formato condicional, los gráficos, las imágenes, las tablas dinámicas y el ancho de las columnas se quedan en el libro.
En la práctica es menos una pérdida que un cambio. El PDF trae su propio formato (fila de encabezado, sombreado alterno de filas, bordes y un tamaño de letra ajustado a tus columnas), pensado para una página que se imprime y no para una cuadrícula que se desplaza. Si lo que necesitabas era el aspecto exacto del libro, la respuesta honesta es el Guardar como PDF del propio Excel, que ya tienes en tu equipo. Si lo que necesitas son los datos en una tabla limpia y legible, este es el camino corto.
Elegir una página que encaje con la tabla
A4, Letter o Legal, en vertical u horizontal, con la letra entre 8 y 14 pt. La regla aproximada: a partir de unas ocho columnas, pasa a horizontal; a partir de quince, horizontal y 8 pt. Legal en horizontal es la página más ancha disponible y te da unas cuantas columnas más antes de que haya que partir nada.
También hay un campo de título. Lo que escribas ahí se imprime encima de la tabla, y es la diferencia entre un PDF que alguien puede archivar y uno llamado export_final_2.pdf que nadie sabrá identificar dentro de un mes.
Cuánto aguanta
Diez archivos por lote, 50 MB por archivo, 200 MB en todo el lote y hasta 250.000 filas y 200 columnas en una sola tabla. Tanto el análisis como la generación del PDF se ejecutan en un Web Worker, así que la pestaña sigue respondiendo mientras se procesa un archivo grande.
Esos topes los pone la memoria de tu pestaña, no una página de precios. Aquí no hay un plan de pago que desbloquee uno mayor.
No se sube nada
Las hojas de cálculo son justo el tipo de archivo que no deberías entregar al servidor de un desconocido: sueldos, listas de correo, transacciones, datos de pacientes. Este conversor no tiene ninguna vía de subida, y eso es un hecho de arquitectura, no una promesa en una política: carga la página, desconéctate de la red y convierte algo. Sigue funcionando.
Si prefieres saber quién te lo dice, hay una página sobre quién lleva esto y por qué (en inglés).
En la otra dirección
Cuando alguien te manda el informe y lo que querías eran los números, PDF a CSV saca las tablas de un PDF digital y te da algo que puedes abrir en Excel. Necesita texto seleccionable: el escaneo de una página impresa requiere OCR, que aquí todavía no existe.
¿Ya tienes tu CSV? El conversor está en la página principal: nada que instalar, nada en lo que registrarse.